Después del día en Göteborg, retomamos el pedaleo. Amaneció lluvioso, abandonamos la ciudad por el Parque de Slottsskogen, siguiendo la ruta ciclable Ginstleden, de ahí a Sarö y Kungsbacka. De nuevo ver el mar, pero a ritmo de pedal, nos causó buenas vibraciones. Las primeras playas, los primeros pueblos pesqueros..... nuestro primer ciclo-día en Suecia.
La tarde se echó pronto junto a la fortaleza en el mar de Varberg, nuestro destino de hoy. En el patio del albergue hay dos caballos que de nuevo, vigilaron nuestros sueños.
Hoy el día ha comenzado lluvioso. De nuevo armados hasta los dientes y con los cubre alforjas en ristre, nos pusimos en marcha.
La mañana, al tiempo que mejoraba, saliendo el sol, nos deparaba una gran sorpresa. Nos os lo dijimos en la entrada anterior, pero en el albergue de Göteborg conocimos a Maribel y Cristina, Cristina y Maribel, dos valencianas que estaban haciendo una ruta en bici por este país. Hicimos buenas migas y de charreta nos dieron las tantas. Ellas estaban a punto de acabar sus vacaciones a falta de dos días más pedaleando hasta Angelholm, donde tomarían un vuelo de vuelta a casa.
A lo que iba.... no se como se ajustaron los relojes o los piñones, pero resulta que nos hemos encontrado en el camino y hemos ciclado juntos los cuatro, con baño incluido en la playita. Nos han hecho pasar un día especial. Gracias chicas, por hacer de una etapa, un día de excursión.
Como colofón de nuestro encuentro, nos pillamos unas ensaladas de los supermercados ICA, famosos por aquí por sus buenos precios. Nos despedimos de ellas con mucha pena y con un cielo muy negro. De camino al Hostel nos cayó la del pulpo...llegamos hechos una sopa, y al final de la tarde se despejó.
Laholm-Ängelholm-Lund
De Laholm fuimos a buscar de nuevo el mar a primera hora de la mañana camino de Båstad (que se pronuncia "Boostad"), pequeño pueblo pesquero en el que hicimos una parada para echar una visual.
De Båstad, la pista ciclable, nos subió, como por sorpresa, de un puerto de mar a un puerto de montaña con cuestas del 13%. Verde, vacas y mar, parecía Cantabria. Tras pasar el pueblo de Grevie en lo alto, nos dirigimos a Ängelhom.
Fuimos bordeando de nuevo la costa, una de salientes y entrantes algo intrincado que nos obligó a eso del medio día a preguntar a unas personas del lugar, como ir a Ängelholm, con tal suerte que éstas, una pareja de Lund, nos invitó a dejarnos su casa (una mobilhome) que usan de vacaciones y resultaba que ellos se estaban yendo en ese preciso momento. Después de Poitiers volvió a ocurrir por segunda vez; y de nuevo una sorpresa. Gracias a Kathe y Paul por su confianza.
De Ängelholm (lugar muy interesante, entre otras cosas por tener un aeropuerto de Ryanair que vuela a Alicante) a Lund, de nuevo por el mar, un poquito de bosque y pueblos pesqueros muy coquetos: muelles de madera, patos, barquitos,. casetas para bañistas y playitas. Esta vez el tramo tenía de especial que mientras ciclabamos por Suecia, al otro lado del charco, veíamos Dinamarca. Dos ciudades a destacar en el trayecto fueron Helsinborg, donde se puede coger un ferry para ir a Helsingor (Dinamarca) y Landskrona con un centro y ciudadela muy bonitos.
De ahí, después de un tentempié, siempre el mar a nuestra derecha y cayendo la tarde, pusimos rumbo a Lund. La acogida aquí, ha sido impresionante. Hay un centro de peregrinos donde se puede pernoctar, en un edificio contiguo a la catedral llamado Pilgrims Liberiet. Tanto Marie como Agnette, nuestras anfitrionas, nos han colmado de atenciones. Esta mañana hemos estado en un servicio matutino de la catedral, y Otto, un conserje de la misma salvadoreño, nos ha explicado el funcionamiento del Reloj Astronómico que allí hay...muy interesante! Luego nos han hecho una entrevista con reportaje fotográfico incluido, para la revista de la iglesia. En fin, no se puede pedir más, parecíamos las estrellas invitadas...hasta nos han puesto en el Facebook! (http://www.lundsdomkyrka.se/2013/08/21/det-gar-lika-bra-med-cykel/)
La despedida de Lund ha sido muy emotiva, ha venido a hacerlo Agnette que con las campanadas de la oración de las 8h nos ha dado su bendición. Para nosotros ha sido un honor y se notaba que para ella también era así. Dejamos un agradecimiento por la hospitalidad recibida en esta ciudad.
Hemos llegado a Malmo a media mañana. A tiempo para visitar la city que está bulliciosa, a tope por un festival cultural que hay por aquí. Después, como el que no quiere la cosa, y en 30 minutos, coges un tren, te cruzas el estrecho de Oresund y nos vamos a Copenhage, y de Suecia a Dinamarca en un pispás!
Así finaliza nuestra estancia en Suecia, con una obra de ingeniería magnífica, el puente de Oresund, 16 Km de tránsito, 7 de los cuales son de puente sobre el mar, otros 4 Km sobre una isla llamada de la Pimienta (Peberholm) y otros 4 Km de túnel por debajo del aeropuerto de Copenhage, donde evidentemente no se podía circular sobre la superficie. Adivinad donde se fabricaron las piezas de la estructura: en los astilleros de Cádiz. Y la constructora: Dragados Offshore. El puente tiene dos niveles, uno para trenes y otro para autopista, donde se paga un jugoso peaje...una pena que no se pudiera cruzar pedaleando, nos hubiera encantado!
