Después de despedirnos de la Catedral y el Ayuntamiento de Narbonne recién despertada la ciudad, nos metimos de nuevo en el Canal de La Robine otra vez entre dos aguas, directos al mar en Port de La Nouvelle. Tierra de cátaros. De ahí a Leucate, con grandes vistas al Mediterráneo. Y de ahí a Perpiñán, nuestro destino jacariano de hoy, donde tienen una "Maison du Pelerins" hace ya unos 10 años.
Los pirineos asoman
De Perpigna tomamos la pista cicable a Thuir, todo un hallazgo a estas alturas -ya se hace raro ver carriles bici-, pasando por Canohes, poco a poco subiendo a Llauro, mientras los Pirineos al fondo, esperan a los grupos de ciclistas que nos pasan con más alegría y menos peso que nosotros. Un bosque de alcornoques se ha unido a la fiesta de la flora mediterránea. Detrás, con el mar en el horizonte, se va quedando el país galo.
En estos pueblos que pasamos, hay muchas connotaciones catalanas: nombres de Plazas de Catalogne, Caminos de Tramontana, Mas de tal o de cual, Vinos de Catalogne... en fin no sabemos si estamos en el Sur de Francia o en el Norte de Cataluña.
Llegando a Le Boulou tomamos la Eurovelo 8 que nos lleva al alto de Panissars y de ahí a la Jonquera. Nos preguntamos cuantas personas pasarían por este mismo camino en tiempos de guerra a Francia. Hemos comido al llegar arriba, al fondo la Junquera, la esperada España.
A La Jonquera hemos llegado. Una cerveza en el primer bar para celebrarlo. En la oficina de la Policía Local, hemos recogido las llaves del refugio donde nos quedamos hoy. Resulta ser un torre vigía que utilizan como alberque para peregrinos; pero no hay literas ni nada...... es efectivamente como un refugio de montaña. Hoy hay que dormir en las tablas. ya os contaremos mañana.
La noche fue un poco duermevelas. Así pues casi amaneciendo y tras un café bien cargado, salimos de La Jonquera por la Pirinexus, ruta ciclable entre pistas de montaña que llega a Girona. Pueblos de l'Alt Ampordá como Capmany, Vilabertrán y Figueres, son sorteados por nuestras ruedas.
Por Girona pasa el Ter y el Llobregat. Su barrio judío es muy chulo y recuerda al de Barcelona. Muchos turistas recorren la ciudad. Saludamos a la famosa "lleona", que nos invita a regresar a la ciudad en otra ocasión.

