martes, 8 de octubre de 2013

Norte o Sur

Narbonne - Perpignan 

Después de despedirnos de la Catedral y el Ayuntamiento de Narbonne recién despertada la ciudad, nos metimos de nuevo en el Canal de La Robine otra vez entre dos aguas, directos al mar en Port de La Nouvelle. Tierra de cátaros. De ahí a Leucate, con grandes vistas al Mediterráneo. Y de ahí a Perpiñán, nuestro destino jacariano de hoy, donde tienen una "Maison du Pelerins" hace ya unos 10 años.



Los pirineos asoman

De Perpigna tomamos la pista cicable a Thuir, todo un hallazgo a estas alturas -ya se hace raro ver carriles bici-, pasando por Canohes, poco a poco subiendo a Llauro, mientras los Pirineos al fondo, esperan a los grupos de ciclistas que nos pasan con más alegría y menos peso que nosotros. Un bosque de alcornoques se ha unido a la fiesta de la flora mediterránea. Detrás, con el mar en el horizonte, se va quedando el país galo. 

En estos pueblos que pasamos, hay muchas connotaciones catalanas: nombres de Plazas de Catalogne, Caminos de Tramontana, Mas de tal o de cual, Vinos de Catalogne... en fin no sabemos si estamos en el Sur de Francia o en el Norte de Cataluña.

Llegando a Le Boulou tomamos la Eurovelo 8 que nos lleva al alto de Panissars y de ahí a la Jonquera. Nos preguntamos cuantas personas pasarían por este mismo camino en tiempos de guerra a Francia. Hemos comido al llegar arriba, al fondo la Junquera, la esperada España. 





A La Jonquera hemos llegado. Una cerveza en el primer bar para celebrarlo. En la oficina de la Policía Local, hemos recogido las llaves del refugio donde nos quedamos hoy. Resulta ser un torre vigía que utilizan como alberque para peregrinos; pero no hay literas ni nada...... es efectivamente como un refugio de montaña. Hoy hay que dormir en las tablas. ya os contaremos mañana.



La noche fue un poco duermevelas. Así pues casi amaneciendo y tras un café bien cargado, salimos de La Jonquera por la Pirinexus, ruta ciclable entre pistas de montaña que llega a Girona. Pueblos de l'Alt Ampordá como Capmany, Vilabertrán y Figueres,  son sorteados por nuestras ruedas.


Por Girona pasa el Ter y el Llobregat. Su barrio judío es muy chulo y recuerda al de Barcelona. Muchos turistas recorren la ciudad. Saludamos a la famosa "lleona", que nos invita a regresar a la ciudad en otra ocasión. 

miércoles, 2 de octubre de 2013

Sur Le Pont d'Avignon


Desde Nürnberg que no habíamos parado dos días, lo que supone que hace más de dos semanas que ciclamos todos los días, y le ha tocado a Sant Martin d'Ardeche,  no obstante aquí cumplimos los 7000 km y bien se merecen un descanso. Por el pueblo pasa el río Ardeche, que da nombre al valle y que comparte con otro pueblo en lo alto, con castillo sarraceno que se llama Aigueze.


A parte del clima más mediterráneo, los pueblos de estructura medieval, la gente va cambiando. Se hacen más frecuentes los olivos, los cauces de los ríos son más abiertos y recuerdan a una rambla pedregosa, con agua.

A eso de las 8h cruzábamos el puente sobre el Ardeche camimo de Pont  de St. Spirit, de ahí con el Ródano a nuestra izquierda a Chateauneuf du Pape famoso por sus vinos y luego a Sorgues.

El Ródano como un alargado vaso de tierra, tranquilo en el valle, va recibiendo las aguas que a él vierten el Ardeche, el Isère, la Drôme, etc. La ruta,  nos lo hace cruzar en uno y otro sentido y nos permite verlo en su gran dimensión.

Nuestro destino hoy era la capital de la costa del Ródano, Avignon,  la ciudad de los Papas: ciudad amurallada, palacios, museos, puentes, plazas, rincones coquetos y calles tan intrincadas como estrechas, hablan de su origen medieval. Una perla histórica.



Hemos dormido en casa de Veronique y Jean, amantes del camino. En el pueblo de Les Angles, muy pegado a Avignon. Cena con barbacoa, luces y velas, buen vino y buenos quesos. A la mesa se unieron Sergio y Birgitte, un par de amigos. Una buena velada.


Bien descansados hemos saludado al nuevo día. Enseguida hemos buscado la ribera del río que nos lleva, que nos viene arrastrando hacía el Mediterráneo.  

Pasamos pueblos como Aramón, Montfrin, Bellegarde, todos eminentemente agrícolas, con vides por doquier...así, por pequeñas carreteras hemos "arrivado" a St. Gilles du Gard que nos ha deleitado con la fachada de su hermosa Abadía que es patrimonio mundial de la Unesco.


En St. Gilles compartimos albergue y velada con Jean Claude, peregrino suizo y Antoinet, peregrino francés con destino a Roma. La cena fue una gran espaguetada, queso y cómo no, vino tinto, para el camino. Por la mañana nos despedimos en la puerta del albergue, fue curioso porque todos íbamos en dirección diferente.


Nosotros tomamos la pequeña carretera junto al canal de la Camargue, hacia Aigues Mortes. Esta comarca es como una gran albufera, se cultiva el arroz y el vino sobre la arena. El pueblo fue todo un descubrimiento... totalmente amurallado de forma cuadrada, muy vien conservado. Una cucada.


Il fait long temp que .............. la Méditerranée...
Y que le voy a hacer si yo .........

De ahí a Le Grand Motte, donde comenzamos a ver el Mediterráneo, nos alegramos a pesar de que hacía temporal de Levante. Para llegar a Frontignan, nuestro destino de hoy tomamos una franja de tierra (al estilo de la Manga del Mar Menor), durante 12 Km. A un lado el Canal du Rhône à Sète que conecta con el de Midi y al otro lado el mar. No se veía el final...


Finalmente, llegamos a Frontignan donde vive Vincent Ambid, un amigo de Fini, que viene a veranear a Guardamar años ha. Cena casera. Al día siguiente, sábado descansamos. Vicente nos llevó a ver Sète, ciudad con un gran puerto que , si bien estaba animada, denotaba haber tenido tiempos más gloriosos. Pasamos un día agradable.


El domingo, despedimos a Vicente en la puerta de su casa, aunque hizo un amago de coger mi chota, cuando vió lo que pesaba...

Canal du Midi y de La Robine

Cogimos la directa a Mèze y después a Agde, bordeando l'Etang de Thau. Después el renombrado Canal du Midi hacia Beziers. Este canal une el Atlántico en Burdeos con el Mediterráneo en Sète, por ello se llamó el Canal de los Dos Mares en origen, luego los libertadores de la revolución le cambiaron el nombre. Todo un invento ingenieril con fines comercial en otros tiempos, convertido ahora en una vía de ocio para bicis, barcos y caminantes. Aquí pudimos ver el funcionamiento del paso de los barcos en un punto estratégico llamado "Nueve esclusas".


De Beziers, siguiendo el canal por la mañana hasta Argeliers y luego por la tarde tomamos la bifurcación del Canal de la Robine, que nos ha llevado a Narbonne. Han sido dos días ciclando el Canal de Midi, donde hemos gozado de las sombras de sus famosas plataneras falsa, plantadas hace más de 100 años. Animamos a los que quieran verlas antes de que desaparezcan (las están cortando por una enfermedad que las afecta).