viernes, 18 de octubre de 2013

Entre Ríos

Lérida-Alcarrás

La salida de Lérida fue por el Camí del Riu Segre, una vía desconocida que nos permitió llegar hasta Alcarrás siguiendo su cauce natural.

Alcarrás-Batea

El Segre se junta al Cinca en su paso por Mequinenza. Una parada para admirar gran puente sobre el río, su castillo y las ruinas de la ciudad antigua. A partir de ahí, una fuerte subida hasta Fayón y de ahí a Batea, pueblo de la Terra Alta (Tarragona) que tiene todas las calles de su casco antiguo con arcos.




28 Túneles

De Batea, bien temprano nos bajamos a Bot para tomar la Vía Verde Alcañiz-Tortosa. Hemos ciclado casi 40 km por ella, metida en el fondo de las montañas, atraviesa antiguas estaciones de tren y muchos túneles, alguno de ellos de 1 km. Suerte que tienen luz. Bueno no todos. Algunas estaciones han sido habilitadas como Bar o Pensión.


Ya estamos en Tierras del Ebro, y tanto el Segre como el Cinca han sumado sus caudales al mismo, que toma esplendor a su paso por Tortosa antes de desembocar en Amposta. También comprobamos que había Camino Peregrino ya desde antiguo, tal como se señala en el Portal del Romeu, Km 0 de esta variante catalana.


Sin dejar la vía verde hemos llegado a Jesús, al monasterio de las teresianas, Enric d'Ossó, Un impresionante edificio, donde la hermana Pilar nos ha entregado las llaves del albergue.

Poco a poco van sumándose mas especies mediterráneas, el olivo, el garrofero, el almendro -que ya son dominantes- y hasta una palmera. Ahora sí que estamos cerca. De Tortosa tomamos la directa hacia La Senia, pueblo limítrofe con Castellón, mientras íbamos atravesando el Parque Natural dels Ports.

De nuevo la Vía Augusta

Luego vino Traiguera, dónde ya retomamos la Vía Augusta de nuevo, de ahí a La Jana y finalmente Sant Mateu. En la Pensión Perdi, habíamos hecho la reserva. El pueblo tiene mucho encanto, es monumento nacional. De su Plaza Major, parten 7 calles. El día acompañaba. Pateo histórico y cerveza en la plaza con tapa gratis; ahora ya estamos en España.


San Mateo-Vilavella

Siguiendo las pinturas blanquiazules con la rueda de carro de la Augusta, hemos llegado a Salzadella por una pista de tierra. Luego hemos tomado por la bravas el Arco de Cabanes, uno de los vestigios romanos mejor conservados. De ahí por carril bici a Pobla Tornesa, Borriol y Vilavella, donde toca dormir en el gimnasio.

domingo, 13 de octubre de 2013

El Ter pasa por Amer

Saliendo de Girona, siguiendo  el trazado de la Via Verde de Olot, que va paralela a rio Ter, sumamos una Vía Verde más a nuestro palmarés. Por huertos y villas medievales, llegamos a Bonmatí, donde Remey, la regidora del albergue jacariano municipal, nos recibe para sellar la credencial.


Al día siguiente, la humedad y la bruma nos conduce por la misma Vía Verde-Camino de Santiago,  hasta San Feliu de Pallerols y Amer, pueblo a cuya iglesia no le falta la cúpula. De ahí, poco a poco, con nuestros railes de dos ruedas, nos vamos adentrando en la Vall d'en Bas, donde nos acordamos de algunos amigos nuestros con ese mismo apellido.



Llegamos a nuestro domicilio de hoy en el antiguo cuartel de la Guardia Civil de San Esteve d'en Bas. Donde hemos dormido. La tarde gris y lluviosa no nos amedrentó para dar un paseo por el pueblo y hacer un intento de llegar en bici hasta Olot. La niebla nos impide ver los volcanes de esta comarca de La Garrotxa.

El día siguiente pintó mejor, nos vino bien para poder subir el puerto de Bracons. Tela de subida, pero qué chulo! De ahí a Sant Andreu de la Vola, Torelló y Vic. Y desde aquí, coronando otro puerto, el Coll de la Pollosa, llegamos a Manresa. Los Pirineos a la derecha y Monserrat con su figura característica de dedos puntiagudos, a la izquierda.

La acogida en el Albergue de Juventud de Manresa, habilitado en un antiguo convento. Centro de ciudad y junto a la Seu de Santa María, pidiendo permiso a Ignacio de Loyola, quien parece que pasó en esta ciudad un período importante de su itinerancia.

La cuestión era si subir hasta Montserrat o no. Finalmente decidomos que no por aquello de que era domingo y los de la capital Condal, seguro que vendrian a manadas. Luego bajamos a Monistrol siguiendo el curso del Llobregat, para luego bordear la atrayente montaña por Collbató y el alto de Bruc, coronado por El Timbaler. De ahí dejarnos, caer a Igualada.




Algo después llegamos a Jorba. Aqui nos esperaba Enric, el cura y regidor del albergue. Pero su faceta inesperada, que nos sorprendió fue la de cocinero. Dirige un restaurante y en el momento de nuestra llegada, tenía varios cumpleaños. Un fiera.También conocimos a José,  un hospitalero que nos habló, entre otras cosas, muy orgulloso de su señalización del camino hasta Lérida.


De Jorba, siguiendo la vía de servicio de la N-II, hemos llegado a Palau d'Anglesola, a un albergue inaugurado en Junio de 2013. Nos han dado un pañuelo amarillo y nos hemos hecho una foto de recuerdo con Soledad, la encargada. En el camino hemos visitado Cervera y Tárrega. La primera posee un centro histórico muy bonito, con una universidad, que aunque ya no funciona como tal, jugó un papel importante en tiempos de Felipe V.




Cómo no, esta entrada nos gustaría terminarla en la capital leridana. Hace un año visitamos con Peridis en su programa televisivo,  la catedral de Lérida, entonces estaba en obras y aún sigue. Pero pudimos subir los 129 peldaños de su campanario y circular su claustro. Chulísimo. Aqui os dejamos unas fotis.